EL ORACULO DE LAS CONCHAS
El mar y sus elementos han sido fuente de inspiración para
quienes se dedican a pronosticar el porvenir en las
señales de la Naturaleza. La lectura de las conchas, una
técnica practicada por pueblos del continente africano
desde tiempos remotos.
Las conchas han sido asociadas desde tiempos remotos a las
deidades lunares y subterráneas, mensajeras del reino de
los espíritus. Esta creencia se extiende por los cinco
continentes y se resume en una tradición recogida por la
poesía árabe en la que las conchas son semejantes a un
oído y la perla que hay en su interior son la palabra
divina. Otros pueblos creen que esta perla se forma con
semillas de luz o gotas de rocío procedentes del cielo o
de la Luna. Este rico simbolismo dio lugar en tiempos
remotos al nacimiento de un oráculo singular. Practicado
aún hoy con pequeñas diferencias por hechiceros africanos,
brujos brasileños o adivinos cíngaros de Asia central, se
trata de un juego predictivo que cualquiera puede abordar,
pues sus reglas son muy sencillas.
¿En qué consiste?
Al consultar al oráculo solo se debe incluir el objeto
asociado al tema sobre el que versará la pregunta.
- El oráculo está formado por 31 conchas (en algunas
tradiciones, como la africana, el número se eleva a 65)
que llevan pintados en su interior dibujos simbólicos.
- Las conchas suelen ser de un tamaño semejante y lo
suficientemente grandes como para que el dibujo, trazado
con un rotulador de tinta negra indeleble, se vea.
- Solo dos conchas son diferentes y pueden ser más
grandes: las que representan al hombre (número 27),
pintada en azul, y la de la mujer (número 28), en rojo.
- El oráculo se completa con otros elementos: dos trozos
de cristal, azul o verde, que son una alusión a los ojos
de Alá, protectores contra la envidia ajena o el mal de
ojo. Estos vidrios pueden ser sustituidos por dos pequeñas
canicas o bolitas de cerámica de color azul.
- Un terrón de azúcar y un trozo de pan seco o un corcho,
que evocan respectivamente la salud y la alimentación.
- Una moneda de cobre (de uno, dos o cinco céntimos de
euro), en representación del dinero.
- Un anillo de níquel o de plata, que simboliza el
compromiso sentimental.
¿Cómo guardarlo?
Todos estos elementos han de estar guardados en una bolsa
o dentro de un paño de color rojo, pues este tono se
asocia a los espíritus del mal que podrían nublar tu mente
durante la lectura del oráculo. Al utilizar su color les
rindes homenaje y te proteges de ellos. La bolsa o el
pañuelo suele atarse con un cordón o una cinta negra,
color al que se atribuyen también poderes protectores.
Confeccionar el propio oráculo
Es aconsejable que cada uno busque sus propias conchas en
la playa, durante el plenilunio, dado que durante esos
días el mar deposita mayor cantidad de sedimentos en la
orilla. Los cristales pulidos de colores también pueden
encontrarse al borde del mar. Si tal posibilidad no está a
tu alcance, siempre puedes obtener tus conchas en la
pescadería. Cada una de ellas lleva un número y un símbolo.
En cuanto a la bolsa que servirá para custodiar el
oráculo, los hechiceros africanos tienen la costumbre de
hacerla con una tela usada. Según la tradición, los
espíritus protectores actúan con mayor eficacia los jueves
que caen en fecha impar.
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